Mitos sobre las agujetas | Clinica nasser

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Mitos sobre las agujetas

Todos hemos sufrido agujetas después de realizar ejercicio, no importa la edad, más de una vez te has arrepentido de ir al gimnasio o simplemente hacer ejercicio al día siguiente cuando sientes el dolor en los músculos y hemos intentado eliminar el dolor con un vaso de agua con azúcar.

Por este motivo creemos necesario hablar de los mitos entorno a la agujetas, pero primero debemos sabes qué son las agujetas y por qué aparecen.

Las agujetas o conocidas científicamente como dolor muscular retardado, son microlesiones de la fibra muscular y tendinosa provocadas por realizar actividades físicas que requieren de un esfuerzo e intensidad mayor que a la que está acostumbrado nuestro músculo. Con ésta  microlesión las fibras musculares expulsan  metabolitos o desechos que causan la inflamación e irritación de las fibras nerviosas, las cuales producen dolor.

Una vez que sabemos porque se producen podemos desmentir algunos de los mitos que rodean a esta dolencia como por ejemplo:

Beber un vaso de agua con azúcar. Este remedio para las agujetas viene de la anterior teoría sobre éstas en la que se pensaba que cristales ácido láctico pinchaban el músculo y causaban el dolor, con el vaso de agua con azúxar lo que se conseguía, supuestamente, era disolver estos cristales haciendo que desaparezca el dolor. Sin embargo se trata de un remedio desacertado dado que reciente estudios, como hemos visto, dicen que las  agujetas son microroturas.

Las agujetas desaparecen con más ejercicio. Volver a realizar ejercicio al día siguiente no es una buena idea, ya que lo único que conseguirás es empeorar la situación causando un mayor número de micro roturas en el músculo.

Si estiras antes y después de hacer ejercicio no tendrás agujetas. Es otro mito que hemos oído muchas veces, el objetivo del calentamiento es aclimatar el músculo, ya sea para empezar a realizar la actividad o al finalizar. El objetivo principal del calentamiento es disminuir el riesgo de lesiones además de prepararte tanto física como mentalmente para la actividad.

En definitiva la mejor manera de ayudar a que nuestros músculos se recuperen es guardar reposo durante algunos días y en el caso de que dolor sea fuerte tomar algún antiinflamatorio.

Otras opciones son masajear la zona afectada por las agujetas con el fin de drenar la zona y con ello disminuir el dolor, o darse una ducha alternando corrientes de agua fría y caliente, de éste modo conseguiremos favorecer la circulación de la sangre incrementando la presencia de oxígeno, elemento indispensable para la formación de nuevos tejidos.

 

Las agujetas, en cierta manera, sirve para conocer el tus límites a la hora de hacer ejercicio, una manera algo dolorosa. Sin embargo, no deben desanimarte o rezagarte por ello te animamos a que pongas en práctica las opciones dadas para que consigas mantener una larga vida deportiva.