Las mentiras del engorde | Clinica nasser

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Las mentiras del engorde

No se sabe porque, pero las pobres grasas siempre han tenido una muy mala fama, achacándole el ser la culpable de todas las desgracias física, estéticas y de la salud del ser humano, y, nada más lejos de la realidad. Eso es mentira. Las grasas no engordan.

Suena raro hoy en día, y en boca de médicos tan responsables que velamos por desmitificar creencias erróneas implantada a propósito, muchas veces con fines comerciales de marcas cuya máxima preocupación es vender. Y si para ello hay que mentir, se miente.

Lo que realmente engorda es el exceso de calorías que absorbemos con respecto a las calorías que ingerimos. Cuanto más absorbemos, más nos engordamos. De entre todos los alimentos, los Hidratos de Carbono, los azucares refinados,las galletas, caramelos, refrescos,las patatas fritas, y las harinas refinadas, son los que más engordan, ya que alteran el metabolismo y el apetito.

Desde que en los envoltorios de tantas marcas comerciales se comenzó a estilarse la moda del “light”, “0% materia grasa”, etc. la obesidad se ha convertido en una epidemia. Hay muchos más niños y adultos obesos que antes.

Personalmente, y como ex-obeso, os recomiendo leer detenidamente la lista siguiente de hábitos, que al comprender y aplicarlos, adelgazaremos sin querer, y sobre todo evitaremos engordar:

 1-: Comer sin grasas
Donde veamos “0% materia grasa” o “bajo contenido en grasa”, echémonos a correr, porque ello quiere decir más hidratos artificiales en forma de harinas y espesantes, que provocan un pico de azúcar en la sangre, un pico de insulina, y justo después, un ataque brutal de apetito.Si podemos hacer que nuestra alimentación tenga más proteínas y grasas, podremos almacenar menos grasas corporales y disminuir la sensación de hambre.

2-: Dormir demasiado o no lo suficiente
Personas que duermen poco: De todo el mundo es sabido que las personas  que duermen 5 horas o menos, tienen dos veces y medio más grasas abdominales que el resto de la población. Esas barrigas contienen las grasas más peligrosas, porque se acumulan alrededor de los órganos internos, a diferencia de lo que ocurre con la grasa que se encuentra en el resto del cuerpo, como en los glúteos, o las piernas.

Personas que duermen mucho, más de 8 horas de media. Lo ideal es dormir entre  6 y 8 horas, ya que se trata de la duración más recomendable, tanto para el peso como para la salud en general.  Y recuerda: la comida acostada, y la cena paseada. Recuerde que hay que desayunar cómo un emperador,comer cómo un rey, y cenar cómo un pordiosero. acuéstese después de comer, cene pronto y pasee la cena. Nunca cenar mucho y acostarse. Salga y dé una vuelta. Y recuerde el sabio refrán:

De las grandes cenas, están las sepulturas llenas. Asé que cene poco, pronto, y pasee su cena

 3-: No al Picoteo
Pan, salsas, patatas fritas o los aperitivos son calorías adicionales, vacías y sin ningún contenido nutricional. ¿Para qué ingerirlas sin luego lloramos porque estamos gordos?

 4-: No a Los refrescos
Hasta hace más o menos 50 años, las bebidas gaseosas y azucarada apenas tenían cabida en la forma de vida de occidente, pero de pronto se ha vuelto algo imprescindible en la dieta de todo el mundo gracias a la muy dañina “dieta americana” (hamburguesa con su pan, patatas fritas y colas). Beber 1 ó 2 refrescos al día aumenta el riesgo de tener sobrepeso o ser obeso en casi un 33%.

5-: No Comas demasiado rápido
El estómago tarda 20 minutos en decirle al cerebro que tiene suficiente comida. Comemos y tenemos el estómago lleno, pero el cerebro aún no lo sabe  y sigue enviándonos mensajes de hambre. Invierte el hábito. Come muy despacio, por lo que comerás mucho menos.

 6-: No veas mucha televisión
Las personas con sobrepeso que deciden ver la televisión  la mitad el tiempo, queman 119 calorías más al día, lo que significa un total de 6 kilos menos al año. Cuando estés viendo la televisión, intenta  al menos hacer alguna cosa como pelar verduras o cualquier otra actividad manual. Hasta una actividad poco intensa incrementará tu consumo de calorías. Además, si tienes las manos ocupadas haciendo algo, no tratarás de picar, que es el otro gran peligro de pasar tiempo ante el televisor.

 7-:No comas en platos grandes
El 98% de las personas obesas eligen  el plato más grande para servirse la comida. Cuanto más grande es el plato, más grande es la ración, más comemos y más gordos estamos. Por eso es mejor utilizar platos pequeños y servirte de nuevo si fuese necesario.

 8-:La comida en la cocina
Llena tu plato en la cocina y come lo que te has servido en el comedor. Si comes en la cocina, ponte dando la espalda a las fuentes para evitar estimular tu  apetito mientras comes. Sentarte frente a un bufé bien surtido hace que comas un 35% más durante la comida. Cuando estamos obligados a levantarnos para ir a la cocina y servirnos, nos lo pensamos dos veces.

 9-: Elegir pan integral
Cuando las personas obesas sustituyen el pan y los productos fabricados con harina blanca por pan y productos fabricados con cereales integrales, pierden más grasa abdominal durante 12 semanas. Los cereales integrales son difíciles de digerir y aportan más vitaminas y minerales. Aun así, los cereales, incluidos los integrales, deben ocupar un lugar muy pequeño en nuestra alimentación.

 10-: No Comas bocados grandes
Las personas que toman bocados más grandes consumen un 52% más calorías por comida que las que toman pequeños bocados y mastican mucho. Al cortar los alimentos en trocitos, la sensación de estar saciados es mayor.

 11-: Debes beber antes de la comida

El agua ocupa espacio en el estómago y contribuye a la sensación de saciedad. Las personas que están a dieta para adelgazar y bebían dos vasos de agua antes de cada comida pierden un 30% más de peso que el resto. (8)

 12-: No debes olvidarte de la báscula
Las personas que se pesan todos los días, pierden  peso el doble de rápido que las demás. Pésate siempre a la misma hora y siempre desnudo, pero no te obsesione con ello: de un día para otro el peso puede variar mucho, especialmente por los cambios hormonales.

 13-: ¿Beber zumo de fruta o comerla?
Beber un zumo de zanahoria no equivale a comerse una zanahoria, ni un zumo de naranja equivale a una naranja.Beber 3 zumos de fruta a la semana eleva el riesgo de sufrir diabetes en un 8%, mientras que comer 3 piezas de fruta disminuye el riesgo de diabetes en un 7%. Los zumos de fruta se digieren mucho más rápido. El azúcar de las frutas (fructosa) pasa más rápido a la sangre y enseguida es metabolizado por el hígado, que lo transforma en grasa en lugar de utilizarlo de forma progresiva para proporcionar energía.

16-: No comas bajo el efecto de las emociones
Comer como reacción a un estrés emocional tienen un riesgo 13 veces mayor de sufrir sobrepeso o ser obesos. Si tienes la sensación de que comes para compensar el estrés, intenta beber agua, dar un paseo o, si eso no te resulta suficiente, masticar un chicle sin azúcar o cómete un regaliz.

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