Aires acondicionados: La revolución del frío – Parte 1 | Clinica nasser

Single post

Aires acondicionados: La revolución del frío – Parte 1

¿Estás pensando en instalar aire en tu casa? ¿Los Kleenex te acompañan hasta en verano? Lee algunas curiosidades que en Clínica Nasser ponemos a tu alcance sobre tu salud y el aire acondicionado.

Los egipcios ya empezaban a usar métodos para combatir las altas temperaturas veraniegas. Se cuenta que los esclavos transportaban las piedras de las paredes del palacio del faraón por las noches, las dejaban en el desierto y a la mañana siguiente las colocaban nuevamente en su sitio. Las piedras que se habían enfriado durante la noche hacían que las habitaciones tuvieran una temperatura menor a la que había fuera.  

Pero no fue hasta  muchísimos años después, tras la segunda Guerra Mundial, cuando el mercado de los aparatos que refrigeraban, calentaban, limpiaban y  movían el aire de las casas se comenzó a regular. 

Queremos analizar el factor ‘aire acondicionado’ que tanto está de moda en nuestra sociedad. Actualmente todos los recintos y hogares, o casi todos, gozan de su frescor. Pero, ¿nos hemos parado a pensar que consecuencias tienen estos aparatos para nuestra salud?

Hagamos un repaso de todo lo que es importante saber en relación a: NUESTRA SALUD Y EL AIRE ACONDICIONADO.

1.¿CUÁL ES LA TEMPERATURA PERFECTA?

Es muy probable que en casa, en el trabajo o incluso en el coche uses el aire acondicionado pero ¿a qué temperatura lo sueles tener?. Los expertos aconsejan que la temperatura ideal sean entorno a los 22ºC – 24ºC

Clínica Nasser te aconsejamos que tu ambiente no sea inferior a los 21ºC y que la humedad encuentre su punto medio entre 50 y 70 por ciento. Este último factor depende mucho de la humedad propia del territorio y del día. Así que si vives al lado del mar o trabajas en la costa, por ejemplo, la humedad ya estará en tu ambiente.

Aun así, cada persona es un mundo, por lo que este consejo podrá irte bien: Pon una temperatura con la que puedas permanecer de manga corta, en cuanto notes el fresco y las ganas de ponerte algo encima piensa que algo va mal; el aire acondicionado dispensa aire por debajo de tus límites. 

2.¿QUÉ PASA SI EL AIRE ACONDICIONADO ME DA DIRECTO?

Durante un periodo de tiempo (una comida, una siesta) el aire acondicionado puede ser la peor amenaza para tu salud. Puede afectar a la parte externa o interna de tu cuerpo. 

La exposición continuada y directa del aire acondicionado en tu cuerpo puede provocar lo que se conoce como enfriamientos musculares. Es decir, un calambre. Una de las soluciones caseras que mejor van, por si la queréis saber, sería aportar calor 2 o 3 veces al día durante 15 minutos aproximadamente en la zona afectada y alrededores. Otra de las posibles afecciones del aire directo en la piel es tortícolis o incluso parálisis faciales, en los casos más graves. 

Los fisioterapeutas advierten que algunas consecuencias son los catarros, tos, faringitis, rinitis, neumonía, dolores de cabeza o asma

Nuestro consejo es: no permanezcas más de 3 minutos en la zona en la que el aire te da directo. Usa la opción de movilidad del aparato, cambia de lugar o baja la potencia del aire. Porque aunque estés bien y fresquito, tu cuerpo te lo agradecerá.